lunes, 10 de marzo de 2008

Eutanasia ¿sí o no?

Aurora se muere. La ya bisabuela Aurora tiene muchos años de peso en el corazón. Hace una semana agarrotó las piernas y los brazos. Ahora duerme con las piernas encogidas y los brazos doblados. Mover el dedo índice le produce un dolor torturador. Los médicos dicen que la artritis no tiene freno. Ella aprieta los dientes para no tragar comida y los labios están agrietados por la deshidratación. Tampoco abre los ojos. Solo cuando recibe un beso levanta las pestañas para agradecerlo.
Aurora apenas habla, gime de dolor. Su cuerpo está lleno de parches de morfina y llagas. El sábado cerró los pulmones y tuvieron que ponerla una máscarilla de oxígeno. El domingo por la mañana, Aurora levantó el alma. Se retiró la máscarilla. Apartó las mantas. Sonrió. Pidió levantarse de la cama, ir a la peluquería, teñirse las raíces y dar un paseo.
Desde el sofá del pasillo vi desfilar a la enfermera Raquel, al doctor Márquez, hijos, a las dos niñas de sus ojos, nueras, yernos, nietos y a la bisnieta Malena agarrada a los pantalones de Alfredo. Se daban palmadas en la espalda y se felicitaban. Está mejor, es increíble, se decían. El cura, don Pedro, salió de la habitación con sonrisa triunfadora, hablando de ángeles y arcángeles.
Hoy lunes, Aurora ha vuelto a sellar la boca y los ojos. No come, no ve. El doctor Márquez pidió permiso a los nueve hijos para enviarla al hospital. Surgió la duda, la contradicción, la incoherencia, la resistencia a la pérdida. Unos quieren detener el tiempo y esperan que algún ángel le susurre estrellas al oído y otros desean la sedación, el sueño sin dolor.
A veces despedirse es un proceso largo y doloroso. También deberían poder colocarse parches de morfina a los que acompañan y lloran.
Tú no dudes. Yo no quiero vivir el final de La Escafandra y la Mariposa . Si me encuentras en ese estado, no intentes descifrar los movimientos de las pestañas. No lo dudes: Eutanasia. Por favor, eutanasia.

15 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Por una muerte digna. Sin duda: es un derecho. Qué texto más conmovedor.
Besos.

Enrique Páez dijo...

Gracias, Bea.
Apúntame en la lista de los que temen más al dolor gratuito que a la misma muerte.

Bea dijo...

Gracias Pedro y Enrique. No al dolor.

Carmen dijo...

En nombre de qué y de quién se puede prolongar el dolor de nadie. Muy bien, Bea, si insitimos quizás algún día alguien deje de sentirse el dueño de nuestra vida y de nuestra muerte.
Carmen

Anónimo dijo...

Es conmovedor.
besos, Jose

Aurora dijo...

Hoy me dice Peancha que los de Santander opinan que no, que no se le debe llevar al hospital a sedarla para quitarle el dolor, que siempre se ha quejado y que la artritis no tiene remedio. Que llevarla al hospital es acabar con su vida.
¡Difícil situación!
Ya empieza a llagarse y temo por su calvario.
Su situación me produce un inmenso dolor, pero nada comparable con el que ella debe está pasando.
Mi mente se revuelve en contradicciones sin sentido y algo tan natural como es dejar que nuestros mayores, por ley de vida, se marchen, los sujetamos con fuerza temiendo que parte de la nuestra se vaya con ellos.
Y se irá.
¡Ya nos llegará la hora! y mientras, nos preguntamos que podemos hacer para que nadie decida sobre como debemos morir.
¿Donde podemos dejar por escrito, que no queremos que nos prolonguen la vida con sufrimiento y exigir que se cumpla?
“Unos quieren detener el tiempo y esperan que algún ángel le susurre estrellas al oído y otros desean la sedación, el sueño sin dolor”.
Solo con esta frase has sabido describir perfectamente la situación. ¿Quién se atreve a decidir ahora?
¡Maldito panorama!
Un beso enorme, Bea
Nena

Bea dijo...

Otro beso enorme para ti. Qué complicado es ser mayor, mecachis. La situación es muy difícil, espero que no sufra mucho y que tampoco sufráis vosotros.
Yo solo puedo hablar por mi cuerpo y creo que ya lo he dejado claro por escrito.
Anoto en esta pequeña lista tu nombre también.
Besos nena guapa. Una de las dos niñas de los ojos de Aurora.

Diego Flannery dijo...

Bea:

En tránsito por lo de Enrique, en el jardín de los senderos que se bifurcan, tomé por dirección. Simplemente digo, con vuestro permiso,...si quereís que algo esté siempre contigo...déjalo ir.

Besos, abrazos y afecto para repartir.

Bea dijo...

Jose: Gracias, y otro beso para ti.

Diego: gracias por tus palabras y bienvenido al blog.

fernando dijo...

Si una persona va a morir seguro, es mejor que se acelere el proceso sobre todo si está sufriendo y hace sufrir a sus seres queridos. Resulta inhumano alargar la agonía. Un beso.

Bea dijo...

Gracias Fernando. A veces, el problema es cuando entra la duda de si está o no al borde de la vida.

Joseba M. dijo...

Hola, Bea,
descubro tu blog desde Enrique, leo tu entrada y me conmueve desde el recuerdo de la madre que nos dejó no hace mucho después de sufrir también un final durillo.
Hagáis lo que hagías, todo mi apoyo y mi ánimo.
Un abrazo.

Bea dijo...

Hola Joseba, gracias por el apoyo. Bienvenido al blog. Otro abrazo.

Santiago Chiva de Agustín dijo...

La eutanasia es un tema muy pantanoso. Se habla de legalización de la eutanasia para casos límite. Pero en Holanda, donde lleva legalizada años, no es así; se va haciendo habitual y va calando la mentalidad de que si estás enfermo lo mejor -para todos- es pedir la eutanasia, en detrimento de los cuidados paliativos

Preguntar a un enfermo si desea pedir la eutanasia es ponerle ante un dilema y ya tiene consecuencias en él. Si pide la Eutanasia, se le quita la vida y acaba el dolor, claro. Pero ¿y si pidiera medicina paliativa? Algunos dirán, con tono comprensivo, que no pasaría nada, todo sigue como siempre, se le cuida hasta que muera. Pero no. Ya nada es como antes. Si elige seguir viviendo, siempre tendrá que explicar por qué ha optado por una solución que supone más sacrificios a sus cuidadores, más dinero al Estado por gastos de la Ley de Dependencia y gastos sanitarios. El mismo personal sanitario que le cuida es el que le hubiera quitado la vida. Y como el enfermo no ha querido, hay que seguir cuidandole. Y total, para seguir sufriendo. Y los familiares, que quizá le sugirieron la eutanasia, son los que deben seguir viniendo a verle no se sabe cuantos meses o años más. Y quitando tiempo de dedicación a los niños, y con la hipoteca que les agobia, y en vacaciones, a ver que pasa... Los médicos o los familiares, no va a decir así las cosas, claro. Pero no somos tontos y sabemos cuando algo que hemos decidido no ha caído bien o resulta un engorro.

Encima, el Estado es parte interesada. Aunque los políticos se indignen, saben perfectamente que cuanta más eutanasia, más millones de euros para otros gastos sanitarios. Cuestan mucho menos dinero los trámites de defunción que un día más de cuidados paliativos. Para un contable sin prejuicios morales la mejor solución está bien clara: animar a pedir la eutanasia a todos. Sin embargo, nuestros mayores y nuestros enfermos, que con su vida han colaborado a hacer un mundo más humano, se merecen la mejor solución aunque cueste más. Si alguien quiere tener más reflexiones de interés sobre este tema en la etiqueta: http://opinionciudadano.blogspot.com/ se encontrará unas cuantas

Gracias por ofrecerme la opción de opinar,

Santiago

Bea dijo...

Hola Santiago,

En este punto tan delicado, y como tú bien dices tan personal, estoy de acuerdo contigo en que cada uno debería expresar, decidir e incluso me atrevo a añadir a imponer su derecho a poder disponer de su muerte como quiera.

Tu opción, también me parece válida. Pues claro que sí, quien no quiera eutanasia para él, que no la coja. Pues sólo faltaba.

Pero yo insisto en que para mí, y hablo en este caso solo de mí cuerpo que es del único del que puedo opinar, quiero la eutanasia.

Yo no quiero para mí una prolongación de mi vida entubada o con dolores o tetrapléjica. Y claro que ahorro dinero al estado, y no lo veo nada mal, que lo destinen por ejemplo a la investigación de células madre o la curación del cáncer, pongamos por caso.

E insisto que quiero para mí la eutanasia y esto lo escribo para que a mi familia le quede bien claro, por si en algún momento le entra la duda.

Y gracias a ti por dejar tu opinión.

Un saludo,