viernes, 18 de junio de 2010

Rosas negras por Saramago


En Lanzarote, a dos islas de distancia de donde escribo estas líneas, ha fallecido José Saramago. Y yo siento que cada vez que un gran escritor, un Titán, muere el jardín se va despoblando.

Somos muchos los que sentimos la pérdida de este "aprendiz" de escritor, como se presentó en la Academia Sueca cuando recogió el Premio Nobel de Literatura. Se me hace difícil imaginar a alguien que no conozca alguno de sus libros. Anque pensándolo bien quizá si sea posible. En 1998 fue memorable la metedura de pata de la entonces ministra de cultura española, Esperanza Aguirre, cuando en una entrevista televisada le preguntaron que opinaba de Saramago al que acababan de dar el Premio Nobel de literatura. Y Esperanza Aguirre respondió que ella no conocía a esa señora que se llamaba Sara Mago.

Me arrepiento de haber dejado para otro día el visitarle en Lanzarote, el no haber ido a alguna de sus últimas conferencias. "Tienen razón los escépticos cuando afirman que la historia de la humanidad es una interminable sucesión de ocasiones perdidas." (de su libro "El viaje del elefante").

Feliz viaje, maestro Titán.

7 comentarios:

Belén dijo...

Hay que hacer en todo momento lo que te pida el cuerpo, Bea... lástima que no fueras a verlo!

Besicos

Enrique Páez dijo...

un beso para Bea, y un abrazo a Saramago.

Belkys dijo...

Bea, Saramago inmenso. El Evangelio según Jesucristo me hizo pensar en Dios, no como Dios mismo, no como esa imagen que ven los personajes en la iglesia con una venda en los ojos, sino en el amor que se nombra hoy en día con miedo. Del miedo que nos ciega, de la ceguera cotidiana por vivir sin ser. Saramago enseñándome los caminos de luz donde el espíritu del hombre se mejora. Y no necesitaba escribir que no creía en Dios, que no temía a Dios, porque con conocer al hombre mismo como él, lo caló, bastaba para ponerle luz a la ceguera en que vivimos.

Carmen dijo...

Siempre resulta triste la muerte de un Titán, estoy de acuerdo, pero espero que nunca se llegue a despoblar el jardín. Nacerán otros y siempre habrá un melón que no sabrá ni de quién le hablan.
Un beso fuerte Bea

Beatriz Montero dijo...

Belén: Tienes toda la razón.
Enrique: Gracias guapo y otro beso para ti.
Belkis: Estoy contigo, Saramago fue grande. Gracias Belkys. Carmen: Será necesario que no se despoble el jardín de lo contrario estarán extinguiendo.
Besos.

Anónimo dijo...

Rosas negras


Cuando la luna había alcanzado el Cerro de las hadas, los rosales parecían más bellos.
Luz de plata contemplando, mientras algunas rosas entregaban sus pétalos alfombrando la base del cerro .
Una plegaria de aromas ascendía , volátil hasta alcanzar el cielo sereno.
Derroche de colores alcanzando la aurora que soplaba rocíos.
Pareciera que todo ocurría sin testigos.
Sin embargo un monje estaba meditando allí, al pie del cerro.
Entregado a sus oraciones,con su hábito oscuro y en silencio permaneció una noche más.
Pero ya no hubo luna.
Una noche cerrada seguida por un fuerte temblor, destruyó los rosales sin piedad.
El monje vio que desde el suelo brotaron gemas negras. Gemas arrancadas del dolor de tantos esclavos africanos , en aquellas oscuras galerías subterráneas ,donde murieron.
Y en el Cerro de las hadas, que tenía la misma edad que el Tahuantinsuyo,crecieron desde cada gema , millones de rosas negras...




STELLA MARIS TABORO

Anónimo dijo...

No habrán más creaciones de aquel GRANDE, pero siempre vivirá en sus letras humildemente obsequiadas a nuestros corazones. Se ha hido su cuerpo, es cierto, pero su esencia vive entre nosotros. Tendrían que desaparecer los libros, los lapices, las plumas, las hojas y su recuerdo para que el Titán, como lo llama Bea, y tantos otros dejen de existir...