lunes, 13 de junio de 2016

Un mes en México sin parar de contar cuentos

Un mes sin descanso. Estuve en México impartiendo talleres de "Cómo contar cuentos" a profesores, bibliotecarios y universitarios. Un mes sin parar de contar cuentos en Festivales de la Palabra y centros culturales, con presentaciones de mi nuevo libro "Cómo contar cuentos a bebés y niños pequeños" en la Feria del Libro de la Universidad Autónoma UASLP y México DF, entrevistas para prensa, tv y radio, reuniones, grabaciones de vídeos. Uf, mucho, mucho trabajo. Y muy gratificante también.

Lo mejor: la gente maravillosa que he conocido, los nuevos y viejos amigos, las cenas brindando con mezcal, el taco al pastor picante, la hospitalidad mexicana, la creatividad artística que sudan, el amor a la literatura. Un país fascinante con gente increíble. Nos quedamos con ganas de volver y reencontrarnos con los maravillosos amigos que hemos dejado allí.

Lo más increíble fue la nevada que nos cayó. Pasamos del calor asfixiante con el que te arrastras suplicando una botella de agua, a un frío con el que rechinaban los dientes. De camino a Uriangato, el coche no dejaba de mover el limpiaparabrisas para escupir los copos de nieve. Los jornaleros que iban en las partes descubiertas de atrás de las furgonetas […]
lo tenían peor para protegerse del frío y el agua.  Y las cumbres de las montañas bajas estaban preciosas cubiertas con un manto blanco.  Nos contaron que algo así solo había pasado hacía 50 años.

Durante ese mes de marzo Enrique Páez y yo estuvimos en Ciudad de México,  León, San Francisco del Rincón, Uriangato, Moroleón, Salvatierra, San Miguel de Allende, Guanajuato, San Luis Potosí, Coyoacán, Puebla, Atlixco y regreso a Ciudad de México.  


A todos los que habéis compartido conmigo: profesores, bibliotecarios, promotores de cultura, alumnos de magisterio y periodismo, espectadores, cuentacuentos, amigos, libreros y lectores, muchas GRACIAS. Fue un mes muy especial gracias a vosotros.