lunes, 2 de marzo de 2009

Efecto mariposa

La mariposa aleteo y el suelo comenzó a temblar. Marta cayó al suelo y la carta que tenía en sus manos cayó y rodó por el suelo hasta parar en la puerta de la casa de enfrente. El vecino frenó en seco pero fue demasiado tarde, Marta yacía bajo los neumáticos. Con el chirrido del coche la mujer del conductor salió de la casa y encontró la carta junto al felpudo de la puerta. La abrió creyendo que era para ella. "Te dejo", es lo único que estaba escrito. La mujer miró a su marido, su marido miró a la muerta y una mariposa se posó en el capot del coche.

10 comentarios:

Enrique Páez dijo...

Chachi

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Cuánto misterio tienen las mariposas.

Belén dijo...

Buf, una mariposa y reúne las fuerzas... sublime...

Besicos

Mixto con Huevo dijo...

Conmocionada me has dejado :-)

Tiburcio Samsa dijo...

Me pregunté: Si una mariposa bate las alas en Nueva York y provoca un terremoto en Pekín, ¿qué ocurrirá si doy un puñetazo fuerte en la mesa?

Lo di. Mi mujer gritó desde la habitación de al lado: "No hagas ruido, que los niños están intentando dormir".

Soy como la mariposa. Mis acciones también tienen efecto en la distancia.

Bea dijo...

Tiburcio: jejeje, nunca dudé de tu fuerza.

Muchas gracias a todos.

Basilio dijo...

La mariposa de la foto de Bea es una Vanesa Io, o Vulcano. La llaman también Vanesa de la ortiga, porque con todo lo hermosa que es sus orugas, lindas mariposas jóvenes, son unos bichejos llenos de pelos negros que devoran ortigas.
Tiburcio, nunca me has parecido demasiado mariposo. No sé, tal vez un poco oruga pilosa. La verdad es que no te conozco personalmente, aunque he leido muchos rollitos primavera. Pero ¿a quién se le ocurre dar un puñetazo?. Tú precisamente, que te pasas el dia moviendo el mundo con tus relatos.
Las mariposas, realmente no producen ningún efecto. Los puñetazos poco, pero los relatos mucho.

Arcángel Mirón dijo...

Y así es con todo, Bea.

:)

Me gustó mucho.

luisa dijo...

Estupendo micro, Bea. Has captado nuestra atención con un “Ella” muy poderoso. La causa-efecto mariposa nos golpea al terminar de leer. “Las renuncias nunca deberían entregarse en mano ni escurrirlas por debajo de la puerta. Hay que dejarlas para el cartero”. Me ha encantado.

Mi vida en 20 kg. dijo...

WoW!!!