jueves, 16 de octubre de 2008

Cuéntale un cuento y verás II

Bluebeard, Beatrice Billard
Está demostrado que los niños que escuchan cuentos desde pequeños son más creativos, más imaginativos. Al escuchar cuentos el cuentacuentos está animando al niño de manera indirecta a leer. Si el cuento le ha gustado al niño, el niño reclamará que le vuelvan a contar ese cuento y no otro, y terminará leyendo el cuento.



Todavía me sorprende ver como los niños después de escucharme contarles cuentos salen disparados a la estantería de la Biblioteca a agarrar un libro, se sientan en la alfombra y se ponen a leer. ¿Casualidad? No, no es casualidad. El niño que escucha cuentos quiere leer e informarse más sobre aquella historia que le ha gustado.



A Iván le encantaba escuchar la historia mitológica griega de Ulises y el Cíclope. “La Odisea” es un clásico, forma parte de la cuna literaria, es una obra maestra, culta y universal. Al niño toda esa palabrería le daba igual. Le gustaba ese cuento porque Ulises era un héroe que salvó a quinientos hombres, era incluso mejor que Superman. Y además el Cíclope, tal y como yo lo contaba, era un monstruo repugnante que dejaba los mocos pegados en la cueva, y eso le hacía mucha gracia.


Yo contaba este cuento en el Museo Arqueológico Nacional los domingos por la mañana. No sé la cantidad de veces que Iván vino a escuchar Ulises y el Cíclope. Se lo sabía de memoria. Cada domingo aparecía con un nuevo libro sobre aventuras de Ulises bajo el brazo. Este niño de siete años, termino leyéndose La Odisea en versión infantil, sin quererlo. Su objetivo era saber más sobre ese súper héroe Ulises que me había oído contar.

3 comentarios:

Una ET en Euskadi dijo...

Todo y todo bueno puede surgir de una narración de cuentos y no solo con los niños.
Tenía una profesora de literatura infantil que decia que era imprescincible que los cuentos se narraran y no que se leyeran. la imaginación y, como decía Basilio, también el placer, surgen de las narraciones.

Los casos como los de Ivan son emocionantes

Elisa Agudo dijo...

Qué hermoso, Bea.

Y puedo añadir que es también un regalo para los adultos que disfrutamos de vuestras narraciones orales.

Sigue haciéndoles sonreir y soñar :-)

Un besazo

Enrique Páez dijo...

Los cuentos hacen que el cerebro crezca: amplía sus posibilidades a través de la imaginación y la ruptura de fronteras. Un beso.